En la historia de Riba-roja se han podido censar cerca de 400 cuevas, muchas de ellas ahora son las plantas bajas de actuales viviendas, las cuales las utilizan de bodega para el vino, el embutido, las conservas...

 

Es curioso porque por esta razón los orígenes de la nomenclatura del pueblo ha cambiado en su historia y algo tuvieron que ver las cuevas.

 

Ribarubea (Ribera roja) cuando vivían los Romanos, los cuales construyeron 3 acueductos y un campamento militar en Valencia la Vella.

 

Beni-panoha cuando los árabes estaban presentes, los cuales nos dejaron la estructura de las calles del casco antiguo, la torre y el castillo y ya la entrada de los Cristianos, desde la reconquista de Jaume I, en el que Riba-roja paso por las manos de numerosos reyes y señores, que permitieron hasta el año 1609 la vonvivencia de cristianos y musulmanes. Se crean dificio como el castillo (de origen árabe, pero se integra dentro de la Riba-roja cristiana), el colegio de las monjas, la cisterna, el molino del conde y el templo parroquial.

 

Los orígenes de la nomenclatura del pueblo proceden del latín y del árabe, pero es en el año 1932, cuando por primera vez se le une el nombre del río que lo cruza. En 1943 RENFE la denomina "Ribarroja de las Cuevas", para diferenciarla de otros pueblos que nombres similares, pero ante el revuelo social causado por tan equivocado término, se suprime este término para ser aprobada en 1955 la denominación (mucho más correcta) de "Ribarroja del Túria". Finalmente, en 1983 el Ayuntamiento y el Consell de la Generalitat Valenciana aprueban, a su vez, el nuevo y último término: Riba-roja de Túria.